Programa Base

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Fecha de actualización: 5/3/2019

El Partido comenzará un proceso de congreso ideológico y programático este 15 de marzo, donde definirá el programa base que regirá estos 4 años.
Sin perjuicio de aquello se tomó como programa inicial el realizado en el último congreso programático del partido progresista el año 2015, y que fue nuestra carta de navegación durante estos 4 años.

Somos PROgresistas, porque creemos profundamente en la democracia, en un Estado de derechos garantizados, en el correcto funcionamiento de las instituciones democráticas, en la libertad y autonomía de las personas, en la fraternidad, en el gobierno de las mayorías, en el respeto a las minorías, en la participación ciudadana, en la descentralización del poder, en la autonomía de las regiones, en la diversidad cultural, en la tolerancia, en el desarrollo social, en la equidad y justicia social, en el crecimiento económico sostenible, en la democracia económica, en la innovación, en la decidida protección de nuestros recursos naturales y del ecosistema en su conjunto, en el rol fiscalizador, regulador y activo del Estado, en el dinamismo del mercado, en la integración de los países, sus culturas y sus economías. Nuestro proyecto de país no reivindica ningún monopolio moral, ni patrimonio ideológico. Sí, tenemos una profunda vocación de cambio, y el sueño de construir con todas y todos, con las mayorías y minorías históricamente postergadas, un país moderno y desarrollado, es decir con mayor igualdad, justicia y libertad. Con la misma fuerza que declaramos esta vocación irrenunciable de transformación cultural, social y política para nuestra patria, la declaramos para el mundo, el cual soñamos en paz, en justicia, integrando a sus pueblos, respetando su riquísima diversidad, y desarrollándose equilibradamente en perfecta armonía con un espacio físico único e irrepetible.

  1. PRINCIPIOS DE DEMOCRACIA ECONÓMICA

1) Queremos una economía dedicada al crecimiento del bienestar de todos

En nuestro proyecto de País, la economía de Chile debe comenzar y terminar en su gente. Las riquezas son valiosas cuando existen en un país solidario. Haremos que las iniciativas privadas y las del Estado en el área económica, encuentren modos de ordenamiento que defiendan los principios básicos de una ética de la convivencia y el desarrollo. Nuestro proyecto se aleja de una economía abandonada a las puras fuerzas del mercado o de una economía estatal centralista y burocrática. No creemos en los estereotipos del siglo pasado. Es perfectamente posible alcanzar una economía desarrollada, sustentable, competitiva, enfocada en la innovación y valor agregado, sin que eso implique los abusos asociados a la concentración económica. Nada más perjudicial para el bienestar común, que permitir la continuación de monopolios u oligopolios que concentran las riquezas socializando la pobreza y las precariedades. Para los PROgresistas, el mercado debe estar regulado de manera dinámica y eficiente, con especial proactividad en las áreas donde el interés de las comunidades o de los más desprotegidos sea el primero en ser afectado. Las dinámicas económicas no deben orientar a la ciudadanía a adoptar las costumbres de un individualismo egoísta que a la larga destruye el tejido social y la convivencia sana entre sus integrantes. La economía de un país también es un símbolo de lo que ese país profundamente es: en el trabajo, en las empresas, en los emprendimientos económicos se juegan buena parte de las condiciones de vida de los pueblos.

2) Queremos una economía integrada en la diversidad: de los actores y de las empresas

En nuestra mirada de País, el desarrollo económico debe darse reconociendo la heterogeneidad de las estructuras productivas. Ahí descansan las posibilidades de una economía integrada, donde los pequeños y medianos empresarios conviven con los grandes, donde se potencian, se benefician mutuamente. Asimismo, los progresistas orientamos nuestra política hacia el fortalecimiento de lo público y el cuidado del patrimonio público, especialmente en lo referente a los bienes y servicios que el Estado debe poner a disposición de los ciudadanos. En la medida que tengamos una economía integrada, con encadenamientos productivos dinámicos, con transferencias tecnológicas, con inversiones de largo plazo, con relaciones de equidad entre las empresas, sin importar su tamaño, tendremos necesariamente un mercado laboral más equitativo, con mejores salarios y más productivo. Para los PROgresistas, el empleo, es decir, las y los trabajadores, su capacidad creativa y transformadora, es la piedra angular del desarrollo económico. Trabajaremos incansablemente por generar condiciones de trabajo dignas, seguras, estables y justas. También es parte de la democracia económica el derecho al trabajo y que los trabajadores participen en las utilidades de las empresas.

3) Queremos una economía sustentable que respete a las personas y el medio ambiente: una democracia económica

Declaramos que resulta inmoral imponer los costos del desarrollo a las futuras generaciones. La depredación de nuestro medio ambiente como un “costo” del crecimiento fue, desde el inicio, una respuesta inmediatista, regida exclusivamente por lógicas mercantiles, de mediano plazo, que no sólo no ha solucionado el problema de la pobreza y la inmensa brecha de desigualdad existente en el país y el mundo, sino que además se agrava día a día en una amenaza a nivel planetario de destrucción de los recursos y los equilibrios del medio ambiente y de las condiciones para la vida humana. A medida que la población mundial crece, mayor es la demanda de energía y mayores las presiones sobre nuestro planeta. El problema del uso industrial del agua potable por parte de la gran minería en Chile está produciendo una escasez del recurso en las regiones con esta actividad. Nos comprometemos a promover fuentes energéticas renovables, seguras, y ambientalmente sustentables. El desarrollo de la economía agraria debe ser sustentable. Se debe promover y formular un nuevo código de aguas, donde se garantice el riego de los cultivos. Estamos por eliminar los transgénicos. El Estado debe avanzar hacia una agricultura autovalente (producir nuestras propias semillas, fertilizantes, etc.). Los PROgresistas declaramos claramente que la problemática medioambiental, el calentamiento global, la malnutrición, la desaparición de los ecosistemas no son para nosotros una coyuntura de moda: sin planeta no hay proyecto político posible, sea del color que sea.

4) Queremos un Chile descentralizado y desconcentrado

Creemos en una amplia descentralización del poder en nuestro país al servicio de regiones y comunidades. Los PROgresistas tenemos plena conciencia de que nuestro país está conformado por quince regiones; debemos avanzar hacia un sistema federal atenuado que garantice la  participación y representatividad de las regiones en el desarrollo nacional. A su vez, sabemos que los problemas de la gente se resuelven junto con la gente, por eso queremos fortalecer a los gobiernos comunales y regionales, estableciendo vínculos colaborativos entre éstos y el gobierno nacional. Estamos por un Estado activo e impulsor del progreso humano, que reconozca y amplíe las posibilidades de gestión justa y creativa de los emprendimientos individuales y colectivos que surgen desde la misma sociedad: es ahí donde se dan las posibilidades de bienestar y autonomía de las personas, de las familias, de las colectividades que integran nuestro país.

  1. PRINCIPIOS DE DERECHOS SOCIALES CIUDADANOS

5) Queremos una sociedad con derechos garantizados, es decir acceso, equidad y calidad

Nuestra tarea principal es pasar de una sociedad de privilegios a una sociedad de derechos garantizados, de oportunidades para todas y todos. Nos proponemos reducir las desigualdades, las injusticias, fomentar y profundizar los derechos laborales de los trabajadores y el respeto del medio ambiente, así como el manejo cuidadoso de sus recursos. Tales cosas minimizan la cohesión social reproduciendo la segmentación y los clasismos odiosos, expandiendo los desconocimientos mutuos, los miedos, y la división interna e improductiva entre los chilenos y chilenas. Las y los PROgresistas, creemos necesario el crecimiento económico para la generación de bienestar, pero este crecimiento debe ser sustentable y respetar la regulación, de manera de que no se realice en detrimento del patrimonio natural o a costa de los trabajadores, descuidando la competitividad de Chile. Queremos impulsar la creación de riqueza entendida como riqueza multidimensional y promoción de los bienes y servicios públicos al alcance de todos sin lesionar u obstruir el bienestar de los otros.

6) Queremos un Chile con solidaridad social e incluyente

Nuestro proyecto es el de un Chile amable, acogedor, fundado en la solidaridad, integración e inclusión de todos sus integrantes. Queremos que la nuestra sea una tierra próspera, moderna y desarrollada, donde tendrán espacio los sueños, las esperanzas, las iniciativas y esfuerzos de todos quienes tengan la vocación de crear un país mejor para todas y todos. En nuestro compromiso con el Chile del futuro, los derechos de los niños y las niñas estarán protegidos con todo el cuidado que sabemos debemos tener: las nuevas generaciones son el futuro, y ellas expresan mejor que nadie el presente de nuestra sociedad. Para ellos, trabajaremos por una educación gratuita de calidad, garantizada por el Estado, a todos sus habitantes, una alimentación sana y oportuna, y condiciones para la salud y el bienestar en nuestras ciudades, barrios y pueblos. Asimismo, lucharemos porque los ciudadanos a lo largo de su vida reciban el trato digno que les corresponde. Pero una sociedad solidaria también supone valorar y reconocer a nuestros adultos mayores, quienes han sido parte fundamental de la construcción de Chile. Por ello, los PROgresistas también nos comprometemos con el derecho a una pensión y salud digna para todos.

7) Queremos un Chile que respete la diversidad de las personas en todos sus ámbitos

Los PROgresistas somos esencialmente libertarios, respetuosos de las personas, de su diversidad y sus diferencias. En esta materia, los tratados y convenciones internacionales sobre Derechos Humanos y, especialmente, sobre la superación de toda forma de discriminación, deben primar en toda interpretación constitucional o legal. Nos inspira un espíritu laico. Valoramos la diversidad y el derecho a la diferencia. El avance hacia derechos civiles plenos nos resulta sustantivo para rescatar la política para todas y todos los habitantes de Chile, más allá de su origen étnico, nacionalidad, credo, orientación sexual o género. La riqueza de un país no sólo se expresa en el crecimiento económico, sino en el fortalecimiento de culturas que expandan el ejercicio de las libertades y los derechos ciudadanos. Los PROgresistas damos la bienvenida a las y los inmigrantes en el contexto de la interculturalidad.

8) Queremos ser un país que integre a sus pueblos originarios

Los PROgresistas declaramos nuestro profundo compromiso con los pueblos originarios de nuestro país y su cultura. Valoramos su historia y aporte de saberes para nuestro presente y futuro. Nos enorgullece que sean parte esencial de nuestra nación. Los PROgresistas nos enriquecemos en una nación multicultural, por ello nos rebelamos contra quienes pretendan imponer unilateralmente su cosmovisión y exigimos respeto irrestricto a las formas de vida de nuestros pueblos originarios.

9) Queremos un país parte de una gran patria latinoamericana

Los PROgresistas nos sentimos parte de una gran nación latinoamericana que se conforma junto con la diversidad de países, culturas, y regiones que integran nuestro continente. Promovemos la integración económica, cultural y política de nuestros pueblos, en especial con nuestros vecinos. Creemos que con los países hermanos de nuestra región sólo debemos recorrer caminos signados por la paz y el diálogo. Los PROgresistas anhelamos el afianzamiento de los organismos e instancias supranacionales en el nivel regional, bajo el signo de su democracia interna y del respeto por la igualdad y dignidad de todos los pueblos.

10) Queremos educación pública, gratuita, universal y de calidad

Nos une el común anhelo de que todo chileno y chilena tenga derecho a una educación pública gratuita y de calidad. Que el hijo de obrero(a), de poblador(a) o campesino(a) reciba la misma calidad de educación que aquella de las clases económicamente acomodadas. Pero no solo eso. Los PROgresistas creemos en la escuela como espacio de construcción de identidad y de integración multidimensional entre niños provenientes de diferentes horizontes. Creemos que la educación pública de calidad debe ser garantizada constitucionalmente. La educación chilena requiere una transformación en todos sus niveles. Pero la calidad que proponemos no puede limitarse a ser funcional a las necesidades de una economía globalizada sino una educación que potencie las habilidades de las personas, para lograr una sociedad donde exista mayor libertad y desarrollo. Debe también y con mucha fuerza, sostener los valores de pertenencia, de nacionalidad, de convivencia, y las identidades que son y han sido siempre el espíritu de nuestro pueblo. Todo ello implica dignificar la función de los maestros, mejorar sustancialmente sus remuneraciones, abriendo un amplio espacio para su participación en la discusión del futuro de la educación en Chile.

11) Queremos un Chile que respete y promueva valores

Soñamos con un país en donde la cultura se convierta en una dimensión fundamental del desarrollo de las personas. Los PROgresistas sabemos que sólo es posible enriquecernos plenamente si se estimula la creación, la imaginación y el pensamiento crítico de las y los chilenos. Los PROgresistas anhelamos desplegar la vida cultural de nuestro país, tan postergada en esta era en la que han prevalecido enfoques economicistas. Promoveremos el rescate cultural de nuestra historia, de sus autores y artistas y la protección de nuestro patrimonio. Una sociedad que sitúa a la cultura en el centro de su quehacer, es una sociedad que se proyecta más integrada y más libre.

12) Queremos una salud pública, universal, oportuna, eficiente y que no dependa de los ingresos de las personas

Afirmamos que toda chilena y chileno debe tener acceso a una salud pública de calidad, o a una salud privada que no lucre con fondos públicos y que someta sus procedimientos a una adecuada regulación. El sistema de salud en Chile será oportuno, moderno y sujeto a un control de gestión que garantice a los ciudadanos el real cumplimiento de sus derechos en un área tan fundamental. La salud, tendrá un enfoque en las personas, no solo en la enfermedad, debiendo integrar lo psicosocial y ambiental, con visión amplia y multidisciplinaria. Para nosotros, acceder a una salud de calidad y oportuna, es un derecho humano básico que resguardaremos en toda circunstancia. La salud, como derecho humano, estará consagrado en una nueva Constitución, integrando principios de participación justicia, igualdad, solidaridad y acceso universal. Nuestro partido promoverá la salud como práctica social y cultura extendida entre la ciudadanía de manera mucho más amplia que la atención cuando se la pierde, pero también será siempre el partido de los enfermos, sin distinción alguna, el partido de la prevención, de la regulación, donde el Estado será el primer responsable. Debe promoverse la generación y distribución gratuita de los medicamentos en el sector público.

13) Queremos un sistema previsional digno para los trabajadores de Chile

Creemos que Chile debe adoptar un sistema de tipo mixto, en el cual convivan, junto al Pilar Básico Solidario, un Pilar Contributivo con un Pilar de Capitalización Individual. El principio rector de cualquier modificación en el sistema previsional es que el Estado debe garantizar el derecho a la Seguridad Social, es decir una pensión de tipo universal, mayor a la actual, para toda la población. Junto a lo anterior, el Estado debe regular y limitar los costos de administración de las empresas a cargo de administrar las capitalizaciones individuales, entre otros los asociados a publicidad, de manera de que estos digan relación con los servicios efectivamente prestados. Por último, las empresas que gestionen cotizaciones individuales deben asumir el riesgo financiero de una mala gestión de los fondos de sus afiliados.

Por tanto, los PROgresistas proponemos transitar hacia un sistema de tipo mixto, público-privado, en el cual coexistan, adicionalmente al Pilar Básico Solidario, un Pilar Contributivo y un Pilar de Capitalización. Por otra parte, aquellos trabajadores que lo deseen podrán complementar su pensión inicial, cotizando de manera voluntaria y complementaria, en empresas que manejen fondos de pensión, sujetas a la nueva regulación previsional. Lo anterior significa que las AFP dejan de tener la potestad exclusiva sobre la capitalización  individual.

14) Queremos que todos los chilenos tengan derecho a la vivienda

Todo chileno y chilena tiene derecho a vivir en viviendas dignas y espacios urbanos y rurales de calidad, con infraestructura social garantizada y un entorno promotor de calidad de vida y libre de inseguridades y contaminación ambiental. El Estado está en condiciones de apoyar y garantizar la construcción de viviendas de calidad.

15) Queremos que la seguridad ciudadana sea un derecho

Los chilenos y chilenas no podemos vivir con temor a la delincuencia. Combatiremos la delincuencia y el narcotráfico, que genera una verdadera industria ilegal de efectos negativos desde todo punto de vista, con propuestas modernas, centradas en una reforma al sistema judicial y en el mejoramiento de la calidad de vida urbana en especial de los barrios populares, y no sólo con la dotación de más policías y cárceles. Nos mueven principios humanistas, y la respuesta punitiva del Estado debe ser la última, jamás la primera ni prioritaria. De hecho, la ineficiencia de estas medidas ha quedado de manifiesto a lo largo de estos años. Nuestro proyecto para Chile defiende y se basa en la necesidad de desarrollar una política de seguridad nacional que invierta en prevención, control, rehabilitación y reinserción. A su vez, se debe trabajar para  generar las herramientas para que los jóvenes de los sectores más desprotegidos no vean en el delito una alternativa de subsistencia, sino que sea la estructura social la que da caminos de subsistencia y oportunidad a ellos. La delincuencia es un síntoma, las causas son nuestro desafío, a ellas le dedicaremos todos nuestros esfuerzos y creatividad.

III. PRINCIPIOS DE DEMOCRACIA POLITICA Y PARTICIPACION 

16) Queremos un Chile con un sistema político transparente, regulado y democrático en la gestión de sus instituciones

La política debe ser, esencialmente, pública. Nuestro sistema político y su dinámica no pertenecen a sectores, ni a personas en particular. Los PROgresistas queremos abrir las puertas de la política convocando a la ciudadanía toda, fomentando el debate libre y la autonomía política frente a las corporaciones de cualquier tipo. Estamos por promover el cambio de un parlamento bicameral por uno unicameral con representación proporcional. Promovemos nuevas reglas para el funcionamiento de los partidos políticos, para la participación ciudadana, la descentralización política y el federalismo regional. Nos resulta imprescindible proyectar un nuevo orden constitucional construido sobre la base de la deliberación de las mayorías. La actividad política debe ser financiada por aportes públicos y privados, siempre y cuando los mecanismos correspondientes sean transparentes, regulados y fiscalizados por el Estado.

17) Queremos desarrollar instancias participativas en todas las esferas de la sociedad

Construiremos una democracia en la que la ciudadanía sea, en todo momento y en cada situación, libre y capaz de discernir sobre las mejores opciones para su país. Queremos reivindicar el sentido de la política recuperando su dimensión ética y pública. Generar nuevos vínculos de los jóvenes con la política va de la mano de una redistribución efectiva del poder y, en este sentido, la señal más clara será convocar a una Asamblea Constituyente para que la ciudadanía se dé su Nueva Constitución. En particular esto permitirá instalar el debate sobre el actual rol subsidiario del Estado versus  un Estado de Derechos garantizados en educación, salud, previsión y vivienda, entre otros.

18) Queremos democratizar las representaciones ciudadanas y las éticas en las prácticas políticas

Nos proponemos con todas las voluntades transformadoras y honestas de nuestro país, llevar adelante un profundo esfuerzo de democratización, equidad y progreso social en el Chile de las décadas del Bicentenario. La base del poder político reside en el pueblo. Hemos sufrido y desafiado la camisa de fuerza del sistema político de los conservadores, y junto a miles de hombres y mujeres, jóvenes y no tantos, arriesgamos todo por rescatar la política para las mayorías. Inspirados en esa épica, nos atrevemos a seguir avanzando, con audacia, con ética, mirando hacia el futuro, para construir una nueva fuerza que invente una política para un nuevo Chile, que valore, rescate y recupere lo mejor de nuestra historia, y que dé decididos pasos adelante para superar las desigualdades, las carencias, y los anhelos incumplidos en el recorrido histórico de nuestro pueblo. Las lamentables experiencias conocidas en nuestro país en materia de probidad, conflictos de intereses, tráfico de influencias, y otras conductas antiéticas, públicas o privadas, refuerzan nuestro compromiso de elevar los estándares éticos en el ejercicio de la política.

19)  Nos comprometemos a que el Partido PROgresista sea garante de los principios aquí enunciados

Con alegría, énfasis y entusiasmo, exclamamos que estamos construyendo un nuevo partido para Chile: El Partido PROgresista. Compuesto por hombres y mujeres comprometidos con la libertad, el progreso, la participación y la igualdad. Nosotros, libremente, suscribimos este compromiso con el desarrollo de nuevas formas de relación política que honren nuestros principios. Seremos un espacio colectivo donde nos eduquemos permanentemente en el ejercicio de la soberanía individual y colectiva. Donde las capacidades de cada uno estén al servicio de los principios que aquí postulamos.

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