Al ministro le da con que “las gallinas mean”. Sigue poniendo el énfasis en la producción y no en las personas.
La prioridad debe ser, la seguridad que los niños y niñas no se expongan al contagio. No puede ser prioridad el no perder el año escolar.
Asoma el ethos empresarial del gobierno y de quienes suscriben las medidas planteadas por el ministro, las que esconden una preocupación de carácter económico. El foco apunta a la “producción”: el año escolar, el Simce, la PSU, los aprendizajes, la subvención escolar, la mensualidad. ¿Y las niñas y niños cuándo?
El retorno a clases debe ser: si y solo si están aseguradas las condiciones sanitarias y el cumplimiento de las condiciones materiales para evitar el contagio en TODAS las comunidades educativas. Sin discriminación por situación económica, geográfica u otro tipo.
Educadores Progresistas de Chile
