Declaramos que no es admisible en una sociedad que progresa hacia el bienestar animal que el Estado de Chile pretenda declarar una actividad cruel basada en el maltrato a caballos en una mal entendida tradición.
Las jineteadas implican el sometimiento irracional del equino a través de golpes, azotes, la introducción de agua a la nariz y oídos. Además, de métodos como el picaneo y la “chinga” (soga que pasa entre el pene y los testículos del potro) todo con la finalidad de generar un gran estrés en el animal que reacciona con saltos y corcoveos como un acto de respuesta al dolor por los maltratos recibidos que terminan con la monta del jinete para demostrar “su valentía “ con un animal herido poniendo en riesgo la vida de este mismo como también la del propio jinete como se ha demostrado con algunos accidentes que han terminado con paraplejia de estas personas.
Creemos que hay tradiciones valiosas en nuestro país que debemos proteger, pero no podemos permitir que una mala costumbre que instaura una cultura maltratadora y sin conciencia del dolor por nuestros animales reciba la protección del Estado no tan solo en términos legales sino además de una inyección de recursos económicos para un deporte” arcaico y brutal que no se condice con la búsqueda de los valores basado en la convivencia respetuosa con nuestros animales.