El Gobierno Regional del Maule ha reducido a menos de la mitad, en sólo dos años, el presupuesto del Teatro Regional del Maule, lo que provocará despidos de personal y menos actividades en el teatro y en las 25 comunas del Maule que cubre la extensión del teatro regional.
El problema del teatro regional, el que sin duda es, y ha sido uno de los proyectos emblemáticos en cuanto a la habilitación de infraestructura cultural para regiones, lamentablemente es un problema que se repite en otras regiones del país, y no hace otra cosa que poner en evidencia la falta de una política hacia las regiones más coherente y clara en término de asignación de recursos y el uso de estos.
Hoy, si bien existe una red de infraestructura cultural que se basa en la construcción de centros cultuales en muchas comunas del país, nos encontramos con que estos centros no tienen recursos para operar, o no existe un modelo de gestión que les permita obtener recursos públicos y privados. Es un asunto complejo, pero también, una carencia de la política cultural existente.
El caso puntual del Teatro Regional del Maule es lamentable, por un lado se sabe que fue gestionado por un administrador que lo usó para beneficio propio, y por otra parte se ve en forma clara, que no existe un programa y un proyecto para el teatro en la actualidad en términos de gestión y administración desde el gobierno regional, y que dialogue con el resto de los teatros y recintos de la región.
Para los progresistas, el desarrollo de los espacios culturales es un elemento imprescindible para el desarrollo de las regiones y el país. Llamamos al Gobierno, a dar marcha atrás en esta política, y por el contrario, robustecer el presupuesto del Teatro Regional, y trabajar junto a los actores culturales de la región, una política cultural acorde a los desafíos que como región tenemos. Las y los habitantes de regiones merecen tener el mismo acceso que los santiaguinos a las actividades artísticas de calidad.