En el aniversario 93 de Carabineros de Chile, vale la pena entregar elementos para mantener en la memoria colectiva, que hace menos de 7 meses se inició en el país un proceso ciudadano de características revolucionarias y que rompió con la normalidad del modelo neoliberal en Chile. A partir del 18 de octubre de 2019, volvimos a repetir en Chile, episodios que parecían ya borrados de la memoria nacional, provocados por las violaciones a los derechos humanos cometidas por Carabineros, que los ojos del mundo pudieron ver a través de miles de casos en todo el territorio nacional. Las ciento de explosiones oculares son algo que desde el progresismo no olvidamos.
Por eso, desde las Juventudes Progresistas de Chile repudiamos el discurso realizado esta tarde por el director general de Carabineros, Mario Rozas, quien no tan solo defendió el actuar de la institución y justificó los excesos cometidos por uniformados contra sus propios compatriotas, sino que omitió cualquier acto o expresión de perdón, de verdad, de aporte a la justicia, a la reparación o a la reconciliación. Por el contrario, el director general Mario Rozas, solo se amparó en el debido proceso y la apertura de investigaciones por parte del Poder Judicial, para callar cualquier información de relevancia que pudiera tener sobre las violaciones a los derechos humanos producto de la revuelta.
La JProgresista reafirma su compromiso con la defensa de la vida, los derechos humanos y las libertades civiles y políticas de las personas. En el aniversario 93 de Carabineros, denunciamos al gobierno de Chile por contribuir de manera dolosa a la impunidad de los uniformados que durante el estado de emergencia y las concentraciones populares reprimieron sin piedad al pueblo, sometiendo a cientos de chilenas y chilenos a momentos de dolor y angustia, muchos de los cuales abrieron heridas irreparables en el alma nacional.
Creemos que el nuevo Chile debe también la llegada de una nueva policía. Es necesario refundar Carabineros, para crear una nueva institución que reivindique valores progresistas del respeto cívico, la libertad, las garantías individuales y los derechos humanos.
Sebastián Piñera carga en sus hombros miles de rostros, de compatriotas fallecidos, torturados, mutilados, reprimidos e injustamente encarcelados, que lo llevarán en un futuro cercano a compadecer ante los tribunales internacionales.
En este camino, las Juventudes Progresistas de Chile comprometen sus convicciones a mostrar el horror que significó la represión generada por el gobierno de Piñera, hacia un pueblo que solo reclamó por una justa dignidad que, confiamos, llegará a ser una realidad para el país.

