Condenamos la violencia, sobre todo aquella que utiliza la fuerza del Estado en contra de su Pueblo, como la opresión que hemos sufrido por décadas y siglos, que ha llevado a una concentración injusta del poder y riqueza generando más enfermedad, muerte y sufrimiento en el Pueblo de Chile que cualquier supuesta guerra. Es violencia sueldos y pensiones indignas, salud pública insuficiente, precarización laboral, educación de mala calidad, ciudades segregadas, en definitiva, un país que explota a la gran mayoría de las personas y sus recursos naturales para el beneficio de unos pocos. La mediocridad de nuestra democracia, capturada por grupos de interés instalados a fuego, con cadenas que nos han impuesto, no han logrado implementar las reformas económicas y sociales que durante años y hasta el día de hoy reclama de manera pacífica la gran mayoría de chilenos y chilenas. Es por esto que exigimos al gobierno:
1. Retiro inmediato de las Fuerzas Armadas de las calles, fin al estado de emergencia y a los toques de queda. Fin a la utilización del terror como herramienta de poder.
2. Convocar y comprometer a todo el espectro político y social a un gran acuerdo nacional por una nueva Constitución, la que, entre otras cosas, consagre el Derecho a la Salud en su completa integralidad.
3. Dicho acuerdo debe incluir las reformas sociales y económicas necesarias para terminar con las injustas desigualdades, incluyendo una nueva salud para Chile.
4. Las reformas de salud deben incluir la construcción de un Seguro Único de Salud como base de la Seguridad Social, pasando las Isapres a seguros complementarios.
5. El nuevo modelo de salud, que entregue servicios dignos a todxs, debe conformarse por redes públicas integradas basadas en Atención Primaria y con carácter multisectorial.
6. En términos inmediatos, el presupuesto de salud para el 2020, debe considerar:
a. Un aumento sustantivo de recursos para financiar la atención primaria, llevando el per cápita basal a 10 mil pesos.
b. Un incremento importante de recursos a los hospitales públicos para paliar la deuda y normalizar su funcionamiento. Debe permitirse el manejo descentralizado de las compras de bienes y servicios generales, evitando el cierre presupuestario del gobierno central que paraliza la compra de insumos y medicamentos esenciales.
c. Implementar en 2020 nuevas camas públicas en el Hospital Metropolitano, desocupados por el Hospital Félix Bulnes, para paliar la escasez de camas públicas. Los recursos están, sólo deben transformarse los fondos que iban a ser traspasados a privados.
d. Los cambios en el financiamiento hospitalario deben ser gradual, con un horizonte pactado, con participación de los afectados y donde exista un reconocimiento de la brecha de los costos reales de atención.
e. NO disminuir los recursos para Alimentación complementaria de niños y adultos mayores y menos de subsidios a trabajadores como se ha planteado.
f. Asegurar la provisión de medicamentos en todos los niveles de atención. Las personas que se atienden en el sistema público no tiene por qué comprar los medicamentos en farmacias comerciales.
g. Avanzar a la gratuidad en la modalidad de atención institucional, partiendo por gratuidad en el GES, en 2020.
h. Revisar el plan de infraestructura, terminando con las brechas de dignidad de los usuarios del sistema público en la atención primaria y terminar con las concesiones hospitalarias.
i. Eliminar el traspaso de recursos fiscales a Clínicas e Isapres.
Respecto de los anuncios realizados el día 22 de octubre de 2019 por el Presidente de la República queremos hacer presente, en lo referente a Salud:
A. El llamado Seguro de Enfermedades Catastróficas, según el mismo informe financiero del proyecto de ley, solo beneficia a un 3,44% de todas los casos que se atienden por libre elección en establecimientos privados, y como han dicho equivale a 8.656 casos en comparación con los más de 14 millones de beneficiarios de FONASA. Esto beneficiaría a los usuarios de mayores ingresos porque el copago es aproximado a $1.400.000
B. Creación de un seguro que cubra el gasto de medicamentos: Como se dijo anteriormente los beneficiarios de FONASA que muy mayoritariamente se atienden en hospitales y consultorios deben recibir sus medicamentos como parte de su atención (GES y no GES en todos los niveles de atención). Lo que requieren es que los establecimientos cuenten con los recursos suficientes para asegurarlos. Eso es lo que reducirá el gasto de bolsillo, no requiere ley, requiere recursos adicionales.
C. Ampliación del convenio de FONASA con farmacias, sólo pretende eludir la responsabilidad del estado con el financiamiento del gasto en farmacia haciendo parecer que es un beneficio el negociar un mejor precio.
En resumen, los anuncios del Presidente en salud reflejan una completa ausencia de voluntad para avanzar en justicia en salud. Exigimos en lo inmediato las medidas expuestas para dar una respuesta efectiva a la deuda histórica social y sanitaria, y para ayudar a conducir la actual crisis hacia una solución pacífica.
COMISIONES NACIONALES DE SALUD DE PARTIDOS POLÍTICOS:
Partido por la Democracia, Partido Progresista de Chile, Partido Comunista, Partido Socialista.
