Gonzalo Valenzuela
Consejero Federal Progresista
Hace un par de años se levantó el proyecto inmobiliario Dos Esteros en la ciudad de Puerto Montt, promovido por Thomas y Lia Kehler, un plan que al día de hoy resguarda la sustentabilidad, reforestación y cuidado del entorno; si reflexionamos es algo muy necesario para crear entornos favorables y conseguir desarrollo. Sin embargo, nuestra ciudad mantiene pendiente un enorme desafío en asegurar un techo digno y en entornos prósperos para sus ciudadanos. Según datos del Censo 2017 en nuestra región de Los Lagos existe un déficit habitacional de 25.000 viviendas y sólo para la ciudad de Puerto Montt supera las 6.800. La ciudad ha crecido considerablemente y en distintos lugares podemos observar que las familias coexisten en poblaciones donde se vive y respira inseguridad, en otras hacinamiento, con falta de áreas verdes o de espacios públicos más amables, inclusive barrios dominados por delincuencia.
La pregunta es ¿Por qué no tener más proyectos inmobiliarios como Dos Esteros? Sin duda la colaboración pública-privada es fundamental para alcanzar bienestar y desarrollo lo que debe ir acompañado por buenas decisiones políticas y en elaboración de políticas públicas locales y regional. Una de las falencias en materia habitacional es que actualmente el Estado no asegura el derecho a la vivienda en Chile y menos asocia en los subsidios el derecho a una vivienda digna, por lo que no es casualidad que más de un millón de personas en nuestro país no tengan solución habitacional. En Nueva Zelanda, la propiedad de vivienda así como la vivienda asequible es una prioridad de Estado, al igual que el derecho a vivienda. Por lo mismo, desde el 2018 se prohíbe la venta de casas ya construidas a extranjeros precisamente para evitar la especulación y dar alcance a sus propios ciudadanos a tener una vivienda. Entiéndase bien, viviendas ya construidas. El presidente Sebastián Piñera en su programa gobierno 2018-2022 prometió reducir a la mitad el déficit habitacional (cerca de 250.000 viviendas según informe CChC y 200.000 según reporte Minvu). Pero más allá de los cortes de cintas, sigue faltando mayor iniciativa. Nadie puede desconocer que los desafíos son complejos, pero no imposibles a la hora de trabajar por la dignidad de las personas en pos de ser un país desarrollado.
Fuente: El Llanquihue
