a. Todos aquellos que formamos parte del Progresismo vivimos momentos muy importantes. Son muchos los que NO QUIEREN que nuestra Patria sea más justa y equitativa. Somos la única alternativa de cambio y por ello nos quieren excluir con acusaciones y procedimientos falsos y arbitrarios, como lo hacen con miles de chilenos todos los días.
b. En este momento es importante que cada uno se ponga el PRO al hombro asumiendo la responsabilidad de ser candidato progresista y representar a su gente. Cada uno lleva en su mochila el baston de líder y debe ser un compromiso.
c. Faltan pocas semanas para las elecciones y cada candidato debe saber que cada voto vale. Los cercanos y los lejanos, los que nos conocen y los que deciden confiar por primera vez. Ningún voto es imposible. NINGUNO. La realidad no debe condicionarnos, no hay votos imposibles y del lugar que vengan. Nosotros somos los responsables de llegar a todos y lograr su apoyo.
d. Debemos ser organizados, día a día y hora por hora para ser eficaces en los 12 días que restan. Organizar nuestro equipo. Nuestro poder es la confianza organizada. NO debemos olvidarlo. Planificar la tarea y ejecutarla. Nada es imposible. Se trabaja para GANAR y se PUEDE.
e. El eje central de nuestra acción es ser hospitalarios, cercanos, familiares con todos. Con cada individuo que hablemos debe sentirse como la visita más esperada a nuestra casa. Nos interesa Él y Ella, no lo que piensa. No discutimos, escuchamos para ganar su confianza. PEDIMOS el voto como un pacto de buena fe.
f. El puerta a puerta empieza por nosotros. Debemos ir desde los más cercanos hasta toda la comuna. La primera puerta es la de nuestra casa. Debemos llamar y pedir el voto a todos nuestros familiares, desde los más cercanos hasta los que vemos poco. Si viven en otra comuna, debemos pedir el voto por nuestro amigo que es candidato allí o simplemente por la lista O, “Yo Marco por el Cambio”. Su ayuda también vale, aun si no son militantes. Debemos conseguir una primera cadena de confianza entre los que nos conocen y quieren. Sin vergüenza, seriamente y con convicción.
g. Luego debemos ir por la segunda puerta que abrimos todos los días. La puerta del trabajo, del club, de los amigos, de los padres del colegio. Con el mismo espíritu de confianza. NO IMPORTA lo que piensen, duden, critiquen o digan. Estos deben ser votos para el candidato.
h. La tercera puerta es la de los vecinos cercanos, los que vemos siempre, los que nos conocen por el nombre o los que nos vieron crecer. Los que confían en nosotros porque somos gente de bien.
i. La cuarta puerta es la de nuestra militancia abierta. En la calle, en la feria, en los comercios, a la salida del cine, del partido de fútbol, colegios o todos aquellos lugares que cada uno y el equipo, evalúe que debemos estar con NUESTRAS PROPUESTAS.
j. EL pueblo desea cambios. Debemos ser claros en nuestro discurso contra los concejales y alcaldes actuales. Discurso simple; ellos están y las cosas no las hicieron de forma correcta. Tuvieron su oportunidad, y no lo hicieron. Nadie esta conforme con lo que vivimos. Vale la pena apostar al cambio.
k. Debemos garantizar nuestros votos. Los de cada puerta, empezando por los seguros. El equipo debe tener su propio padrón de votos seguros antes del día 23. Debemos recordar a todos que somos la Lista “O”, garantizar que vayan a votar y ayudarlos como podamos si fuera necesario. TODO VOTO VALE. Para eso elegimos ser candidatos.
l. Las quejas, las autocriticas, los enojos, la flojera, las dudas, las faltas de recursos pueden ser razonables y será preciso hacerlas en su momento para mejorar nuestro partido antes de gobernar CHILE en 2018, junto a nuestro líder Marco Enríquez-Ominami. Ahora es importante concentrarnos en el trabajo de estos 20 días que restan. Cada candidato lleva en su mochila la esperanza del cambio. Debe asumirlo, CREERLO y conducir el PRO a la victoria en su comuna. Porque todos PODEMOS hacer el cambio, por ti y por tu comuna, con perseverancia y convicción. YO MARCO POR EL CAMBIO para un Chile mejor.