La integración regional ha sido un desafío a lo largo de nuestra historia en América latina: Pensar en colectivo los problemas comunes, como lo son la superación de la pobreza, la desigualdad de oportunidades, la defensa de la democracia y el crecimiento económico se convirtieron en motor de unidad de los Estados nación miembros del cono Sur. Bajo esa mirada fue que nació el Mercado Común del Sur
-MERCOSUR – a principio de los 90s, corriendo el riesgo de transformarse en otro acuerdo fallido producto de su orientación abierta a los mercados globales mediante la promoción de áreas de libre comercio como lo fuera el ALCA, en desmedro de la protección de los regionales.
Un punto de bifurcación de este proceso lo constituyó la impronta latinoamericanista que le otorgará el gobierno bolivariano de Venezuela, durante la presidencia de Hugo Chávez, respecto a contener este proceso de anexión de nuestras economías y con ello la perdida de soberanía regional como fundamento de las condiciones necesarias para articular democracia económica, estabilidad política y formulas institucionales de resolución de conflictos de los Estados como se establece en el Tratado de Olivos, que hasta la fecha sigue vigente.
Durante estos días hemos sido testigos de la tensión instalada en los países Miembros del MERCOSUR tras la decisión de suspender los derechos inherentes de Venezuela, con los votos a favor de las cancillerías de Paraguay, Argentina y Brasil en tanto representantes de un intento neoliberal e imperialista por desarticular procesos de autónomos de integración latinoamericana.
Ante esta situación, como progresistas y latinoamericanistas chilenos, en uno de los continentes de más desiguales del mundo, no podemos dejar de manifestar nuestro profundo rechazo a cualquier decisión que coloque en riesgo nuestra soberanía económica regional y que nos haga volver a los periodos coloniales superados heroicamente por nuestros padres fundadores y retomados por liderazgos anti imperialistas de la historia reciente.
Por ello exigimos el respeto a los tratados internacionales y a los mecanismos de resolución de conflictos, haciendo un llamado a que los países miembros de MERCOSUR, entre ellos Chile como Estado Asociado para que acojan la solicitud de Venezuela de activar los mecanismos establecidos en el protocolo del Tratado de Olivos.
Comisión Relaciones Internacionales Partido Progresista de Chile