A nuestros compañeras y compañeros, a nuestros amigos y amigas, a nuestros compatriotas:
Hoy ha sido un día bochornoso. Asistimos a la instrumentalización de las investigaciones judiciales para interferir en la disputa política. El duopolio, temeroso de los cambios, despliega vergonzosos argumentos pseudo-jurídicos para querer sacar a Marco y a los progresistas, de la disputa presidencial.
Pero lo decimos claro, serenos y firmes: No lo van a lograr.
A nuestros compañeras y compañeros, a nuestros amigos y amigas, a nuestros compatriotas:
Hoy ha sido un día bochornoso. Asistimos a la instrumentalización de las investigaciones judiciales para interferir en la disputa política. El duopolio, temeroso de los cambios, despliega vergonzosos argumentos pseudo-jurídicos para querer sacar a Marco y a los progresistas, de la disputa presidencial.
Pero lo decimos claro, serenos y firmes: No lo van a lograr.
Durante varios meses, guardamos silencio frente a la investigación judicial, respetuosos del debido proceso y el accionar de la justicia. Sin embargo, fuimos siendo testigos a diario de la violación sistemática de los mínimos criterios de prudencia y respeto que debe tener una investigación seria. Las filtraciones, interesadas y sesgadas, de las declaraciones de testigos -que debiesen estar siempre resguardas por la ley-, son muestra del intento de politizar esta investigación y pre-juzgar mediante los medios.
Después de meses de filtraciones sesgadas y un ataque mediático inaudito, el fiscal Gómez, marido de la ex ministra de justicia de Piñera, vinculado afectiva y políticamente al piñerismo, ha anunciado la formalización de Marco Enríquez-Ominami, en base a un presunto fraude tributario. Paradójico, cuándo la misma investigación ha mostrado que Marco no ha emitido boletas ni facturas, no las ha solicitado a nadie, no tiene depósitos de dinero irregular en ninguna de sus cuentas y jamás vio temas financieros ni administrativos en sus campañas. Resulta más paradójico aún, cuando el criterio es abismalmente distinto con el ex presidente Piñera, que tiene a su propio hijo como emisor de boletas falsas, a su jefe de campaña acusado también de emitir facturas falsas, entre otros casos por todos conocidos.
Desde hoy, no habrá ningún día donde no exijamos ir a juicio oral y que sea la justicia, en la cual confiamos plenamente, la que establezca si Marco ha cometido algún acto ilícito o no. Por nuestra parte, tenemos plena confianza en Marco, en su integridad y convicción, en su absoluta inocencia de los cargos falsos que se le imputan, y en que, de este ataque inaudito en nuestro sistema democrático, saldrá más fortalecido y más querido por las y los chilenos.
DIRECTIVA NACIONAL
PARTIDO PROGRESISTA