Sobre el proyecto de ley que crea la nueva Región del Ñuble:
Como fuerza política que ha promovido desde siempre la descentralización y transferencia de mayores cuotas de poder a las regiones, las y los progresistas celebramos la creación de la nueva Región del Ñuble, en el entendido de que debe abrir mayores espacios de participación, permitiendo la generación de políticas públicas acordes a las necesidades de la población, con nuevas autoridades cercanas a las comunidades que gobiernan.
Sin embardo, para las y los progresistas, el camino de la descentralización debiera ser un ejercicio de democracia y participación, y no meros acuerdos legislativos y burocráticos. Para ello, necesitamos superar un modelo de administración política colonial, basado en un presidencialismo extremo y de centralismo exacerbado, pilares sistémicos que por más regiones que se creen terminarán replicando las formas burocráticas y centralistas de la administración actual.
Superar estos pilares pasan por cambios culturales profundos, pero también políticos fundamentales, y los pilares políticos de este modelo centralista están en la Constitución del 80`.
Por ello, el progresismo impulsa con fuerza la necesidad de una nueva Constitución, que exprese el acuerdo en una nueva convivencia entre nuestras comunidades a lo largo del país. Y esta nueva Constitución no puede seguir siendo propiedad de una elite excluyente y centralista, debe surgir de procesos participativos y democráticos, y una Asamblea Constituyente es el llamado para que todos, de norte a sur, seamos parte del proceso de construir juntos nuestra casa, el país de todos.