Líder del PRO junto al diputado Sergio Aguiló, el ex parlamentario Enrique Accorsi y el ex timonel PS, Gonzalo Martner, respaldan la AC y acusan preocupante debilitamiento institucional.
Las firmas de 90 figuras públicas de diversos ámbitos de la sociedad respaldan un documento impulsado por la Fundación Progresa, que lidera el ex candidato presidencial Marco Enríquez-Ominami, y que, entre otros términos, solicita que la mandataria Michelle Bachelet ponga urgencia al proyecto de ley que autoriza la convocatoria de un plebiscito por el Presidente de la República.
“La misión de un país no limita en sus fronteras sino en sus aspiraciones”, se denomina el texto que además del líder del PRO es firmado por el actual diputado de la IC, Sergio Aguiló; el ex diputado del PPD, Enrique Accorsi; y el ex presidente del PS, Gonzalo Martner; quienes forman parte de la Nueva Mayoría.
Entre quienes respaldan el documento también están el economista Luis Eduardo Escobar; el académico Bernardo Subercaseaux; el ex decano de la facultad de Ciencias de la U. de Chile, Raúl Morales; el filósofo Juan Casassus; y el abogado constitucionalista, John Charney, entre otros.
Los firmantes declaran “que la crisis de confianza que viene afectando desde hace años a gran parte de las instituciones de Chile, ha producido un severo y preocupante debilitamiento institucional”, y apuntan a que la institucionalidad actual “cumplió un ciclo”.
El texto conjunto entre ME-O y dirigentes del bloque oficialista es una nueva muestra de la cercanía entre el ex díscolo y la Nueva Mayoría, donde hay reticencias a formar una alianza política con el ex presidenciable y que divide al conglomerado.
Asimismo, el documento apunta a que “la Presidenta, en medio de sus dificultades en la gestión de su Gobierno, expresa el fin de un ciclo, de un modo de hacer política y de un período histórico de Chile: la transición”.
A pesar de que el texto aclara la idea de “no empezar de cero”, si se pide un “hito político e histórico” que es redactar una nueva Constitución legítima “que emana de un debate informado, amplio y participativo”.
Uno de los puntos más relevantes del documento es el que emplaza directamente a la jefa de Estado a que ella “y su Gobierno apoyen y le den urgencia al proyecto de Ley que autoriza la convocatoria a un plebiscito por el Presidente de la República, con el acuerdo de ambas Cámaras, y que actualmente se encuentra en tramitación en el Congreso. De esta forma, la ciudadanía podrá definir el mecanismo adecuado para cambiar la Constitución”.
Quienes respaldan el texto apoyan directamente la AC. De hecho, plantean que les “guía el espíritu democrático y republicano de la Asamblea Constituyente”.
“Creemos que una Asamblea, cuya única misión sea redactar una nueva Constitución, y cuyos miembros no puedan ser electos en el Parlamento, una vez finalizado el proceso de la AC, permite cautelar no sólo la participación y representatividad de todos los chilenos en este hito político, sino que iniciar un nuevo ciclo político para Chile”, añade el texto.
Consultado respecto al texto, Marco Enríquez – Ominami dijo a PULSO que “ante la crisis de confianza, pérdida de certeza, que los chilenos decidan el camino constituyente vía plebiscito es la fórmula”.
Además, ME-O emplazó directamente a la oposición para respaldar la alternativa que propone la misiva. “Se equivoca la UDI al demonizar el plebiscito. Sus líderes hicieron tres: uno trucho, el de 1980; el de 1988 donde salieron segundos compitiendo solos; y el tercero, el de la transacción. Saben de plebiscitos y saben que son herramientas democráticas para problemas de democracia. Los invito a sumarse”, sentenció el ex socialista.
Fuente: Pulso